Este año el nuevo equipo planteamos el diseño y fabricación de una moto optimizada partiendo de la unión de los proyectos anteriores llevados a cabo. Planteamos un diseño clásico de un chasis tubular, innovando en materiales como el aluminio, nunca usado anteriormente por nosotros y tratando de conseguir un chasis más ligero con un diseño atractivo y novedoso que permitirá que el uso de este material nos beneficie muy notablemente.

Combinamos también el uso de materiales compuestos de última generación con los cuales ya se ha estado experimentando anteriormente, como la fibra de carbono, cuya ligereza acentúa más el bajo peso que buscamos en la moto. Dicho material se incluye en partes bien estructurales, como colín, asiento y depósito para poder trabajar estructuras complejas ahorrando peso.

Centrándose en las estructuras principales como el chasis y el basculante, se busca la remodelación del primer proyecto llevado a cabo con antelación, el cual se rememorará en la feria. Dicho proyecto es el FMT-1, el primer chasis salido del garaje de la universidad, con un chasis tubular en acero muy tosco y un basculante en aluminio simple. En el nuevo prototipo se trata de dar estilo y optimizar dicho chasis para que cumpla los requisitos de rendimiento de la competición y se adapte a las necesidades del aluminio siendo este funcional.

Por otro lado, el basculante utiliza una estructura de barras novedosa a fin de buscar una forma poco vista y que permita trabajar óptimamente para poder superar a nuestros rivales.

Cabe decir que nuestra FMT-2, también estará muy presente en este nuevo prototipo, pues este chasis fue el primero en salir de una universidad enteramente fabricado en fibra de carbono, material vanguardista con el que las marcas de más prestigio llevan pocos años coqueteando. Así pues, estructuralmente pocas marcas se han atrevido a probarlo.

En cuanto al basculante y sub-chasis de esta moto, se realizaron con el mismo material. Siendo esta peculiaridad la que convierte a la FMT-2 en una moto muy novedosa, innovadora, ligera y con gran repercusión dentro del sector y de la propia universidad.

Los composites con los que trabajamos, antiguamente se tenían que llevar a producir fuera ya que aquí no se disponían de los medios para “curar» las fibras y las resinas de una manera viable. Como equipo hemos decidimos ir más allá, y diseñar y fabricar nuestro propio horno de composites. Podemos afirmar que tenemos un horno capaz de “curar» materiales compuestos y resinas, para así practicar, desarrollar y aprender a trabajar con estos materiales tan exóticos y difíciles de encontrar. Este proyecto también se realizó contando con el apoyo de nuestra Florida Universirària ya que ambos vimos en él una oportunidad de diferenciación y una gran ventaja respecto al resto de equipos.