¿Qué cambia profesionalmente cuando haces el Máster de Profesorado?

Dar el paso hacia la docencia no es solo una decisión académica, sino también personal y vocacional. El Máster Universitario en Profesorado de Educación Secundaria supone, para muchas personas, un punto de inflexión que marca un antes y un después en su futuro profesional.

Así ha sido para Marta Escuin, estudiante del máster en Florida Universitària. Marta siempre había tenido claro su interés por el ámbito educativo. Tras formarse en Educación Infantil y Pedagogía, encontró en el Máster de Profesorado el paso imprescindible para avanzar hacia su objetivo profesional: la orientación educativa.

“El Máster de Educación Secundaria es un máster profesionalizador y multidisciplinar que me abría las puertas a la orientación”, explica.

Y es que esta titulación no solo habilita para ejercer como docente, sino que amplía las salidas profesionales dentro de la comunidad educativa, ofreciendo una visión más global de las escuelas u otros entornos de aprendizaje y formación, así como también de los diferentes perfiles que la integran.

P: ¿Qué te hizo elegir Florida Universitària para cursarlo?

Buscaba una formación práctica, bien organizada y conectada con la realidad de los centros educativos. Creo que Florida ofrece justo eso: un máster intenso, porque lo es, pero muy bien estructurado y pensado para que el aprendizaje sea realmente útil.

P: ¿Cómo ha sido tu experiencia formativa durante el máster?

Ha sido intensa, pero muy positiva. Se trata de una formación concentrada en pocos meses, pero con una buena organización. Algo que valoro mucho es que nos dejan bastante tiempo en el aula para realizar los trabajos, lo que evita que se convierta en una carga excesiva fuera de clase.

P: ¿Hay alguna asignatura o seminario que te haya marcado especialmente?

Sí, sin duda. Las asignaturas en las que trabajas con personas de otras especialidades me han encantado. Compartir aula con perfiles tan distintos —como psicólogos, o dentro de la ingeniería, también periodistas…, te ofrece una experiencia muy transversal, y te aporta perspectivas que no tendrías de otra forma.

Y, por supuesto, los seminarios. Son herramientas muy prácticas para el futuro laboral. Destacaría especialmente uno centrado en cómo contactar con el alumnado, cómo transmitir lo que sabes de forma empática y pedagógica. Eso cambia mucho tu manera de entender el aula.

P: ¿Dirías que el máster te ha preparado para la realidad actual de la docencia?

Sí, totalmente. El máster está muy enfocado hacia la realidad que vamos a vivir como docentes. Hay teoría, que es necesaria, pero sobre todo te enseñan a abordar situaciones reales que pueden surgir en un centro educativo. Aunque muchas cosas son impredecibles, te llevas herramientas humanas y prácticas que te ayudan a afrontarlas mejor.

P: El trabajo en equipo es clave en educación. ¿Cómo se trabaja esta competencia en el máster?

Muchísimo. Constantemente hacemos trabajos en grupo, y eso te entrena para formar parte de una comunidad educativa real. Aprendes a comunicarte, a expresar tus ideas respetando las de los demás y a trabajar codo con codo con otros perfiles profesionales. Las habilidades comunicativas son fundamentales en educación, y aquí se practican de verdad.

P: ¿Cómo viviste el periodo de prácticas en centros educativos?

Fue muy revelador. En mi especialidad, relacionada con la orientación educativa, recordaba mucho a un profesor del máster que nos decía que íbamos a ser “apagafuegos”. Y es verdad. En las prácticas te das cuenta de que alumnado, familias y docentes acuden a ti buscando respuestas, y tienes que intentar darles solución con lo que has aprendido.

P: Ahora que estás a punto de finalizar el máster, ¿qué esperas de tu futuro profesional?

En mi caso, hice este máster con la idea clara de opositar. Es la puerta que me permite presentarme a las oposiciones y el paso necesario para alcanzar mi objetivo profesional. Ahora toca trabajo, constancia y esfuerzo para conseguirlo.

P: Si tuvieras que quedarte con un aprendizaje clave del máster, ¿cuál sería?

Aunque la teoría es importante, me quedo con el desarrollo personal. Hemos trabajado habilidades como la comunicación, la resolución de conflictos y la relación con familias y profesorado. Al final, para enfrentarte a la realidad educativa —que es impredecible— necesitas crecer también a nivel personal.

P: ¿Qué consejo le darías a alguien que esté pensando en estudiar el Máster de Profesorado?

Que tenga claro que es un máster multidisciplinar, abierto a personas con trayectorias muy diferentes, y que eso es una gran oportunidad. Abre muchas puertas profesionales. Eso sí, requiere implicación y esfuerzo. Pero como todo lo que realmente merece la pena, necesita dedicación.